Si alguna vez has pisado un gym, has jugado un partido de basket o te has puesto serio con el running, seguro que te has encontrado con una curiosa realidad: en el deporte hablamos más inglés de lo que creemos.
Porque no hacemos flexiones, hacemos push-ups. No saltamos, hacemos jumping jacks. No levantamos pesas, hacemos un deadlift. Y cuando alguien te dice «hoy toca core», ya sabes que te esperan crunches, planks y hip thrusts hasta que no puedas más.
Pero espera, que no solo pasa en el gym. ¿Desde cuándo entrenar significa tener que aprender un nuevo idioma?
Así que hoy vamos a hacer un buen workout lingüístico y repasar los anglicismos en el deporte que usamos en el gym, el basket, el ciclismo y más. ¿Listo? Let’s go!
¿Por qué usamos tanto inglés en el deporte?
Seguramente alguna vez te has preguntado: ¿por qué en el gym decimos squat en vez de sentadilla? ¿O por qué en el basket hablamos de MVPs y crossovers en lugar de jugadores clave y cambios de mano?
La realidad es que el inglés en el deporte ha conquistado el mundo, y hay varias razones por las que hoy nos suena más natural decir burpee en lugar de «flexión con salto».
Influencia de los deportes estadounidenses
Si miramos las grandes ligas deportivas del mundo, todas vienen de Estados Unidos: NBA, NFL, MLB, NHL. Desde el baloncesto hasta el fitness moderno, muchas de las tendencias que seguimos nacieron en territorio estadounidense, y con ellas, su terminología.
El baloncesto, por ejemplo, se inventó en EE.UU. y su idioma original siempre fue el inglés. Por eso, cuando los comentaristas hablan de un buzzer beater o de un fast break, no es que quieran sonar más cool: es que esos términos han existido así desde el principio.
En el gym y en el fitness, la historia es la misma. Gran parte de las tendencias deportivas que vemos hoy llegaron de EE.UU. y del mundo anglosajón, desde el CrossFit hasta el Body Pump. Así que, en lugar de traducir, simplemente adoptamos los nombres originales.
El impacto de las redes sociales y los entrenadores online
Si sigues a entrenadores en Instagram o YouTube, ya sabrás que el inglés es el idioma del fitness.
Las redes sociales han hecho que entrenadores de todo el mundo hablen el mismo lenguaje, y ese lenguaje es el inglés. Si un entrenador en España sube un vídeo sobre entrenamiento de fuerza, lo más probable es que hable de «full body workout», «HIIT» o «weight lifting», porque esos son los términos que usan los referentes internacionales.
Lo mismo pasa con los programas de entrenamiento. Si ves rutinas de ciclismo, running o triatlón, lo más normal es que hablen de cadence, sprint, endurance o pacing, porque esas son las palabras que aparecen en cualquier plan de entrenamiento en inglés.
En resumen: el fitness y el deporte son globales, y las redes sociales han hecho que todos hablemos el mismo idioma… aunque no nos demos cuenta.
Gym y fitness: ¿hablamos en inglés sin darnos cuenta?
Si alguna vez te han gritado «¡Baja más en el squat!», «Aguanta la plank 30 segundos más», o «Vamos con 3 rounds de burpees y kettlebell swings», bienvenido al spanglish deportivo.
No importa si entrenas en un gym de barrio o en un box de CrossFit de élite: el inglés es el idioma oficial del sufrimiento fitness.
De los burpees a los squats: palabras que ya forman parte del gym
¿Cuándo fue la última vez que alguien te dijo: «haz una sentadilla» en lugar de un squat? O que, en vez de decirte «haz un salto con manos y piernas abiertas a los lados», ¿usara jumping jacks?
Aquí tienes un repaso de los términos más usados en el gym, porque lo quieras o no, eres bilingüe cuando entrenas (y tú sin saberlo 😊):
- Burpee → ¿Flexión + salto? Nope, burpee suena más cool y más doloroso.
- Jumping jacks → El nombre en español da pereza decirlo, mejor nos quedamos con el inglés.
- Plank → ¿Plancha? Parece más un electrodoméstico que un ejercicio.
- Crunch → Suena más a snack, pero no… es abdominal puro y duro.
- Hip thrust → «Elevación de cadera» parece más un movimiento de baile.
- Bulgarian split squat → Si te dicen «sentadilla con una pierna apoyada en un banco», probablemente te vayas corriendo.
- Russian twist → Giro ruso… ¿Será que lo inventaron en Moscú?
Y así podríamos seguir con los deadlifts, lunges, kettlebell swings y demás torturas deportivas.
Press banca o bench press: ¿qué decimos en español?
Ahora hablemos de uno de los grandes debates de los gymbros: ¿press banca o bench press?
Si preguntas en un gym, habrá dos tipos de personas:
- Los puristas que dicen «press banca», porque suena más técnico.
- Los anglófilos que dicen «bench press», porque lo vieron en YouTube.
Al final, ambos levantan el mismo peso, así que la pregunta es: ¿cuál usas tú?
CrossFit y su lenguaje propio: kettlebells, deadlifts y más
Si entrenas CrossFit, ya sabes que aquí el idioma oficial es el «inglés nivel Navy SEAL».
No hay pesas rusas, hay kettlebells. No hay ejercicios, hay WODs (Workout of the Day). Y si te dicen «21-15-9 de thrusters y pull-ups», sabes que vas a sufrir.
Algunas expresiones que solo entienden los crossfitters:
- RX (prescripción) → Hacer un WOD sin modificaciones.
- AMRAP (As Many Rounds As Possible) → Hacer repeticiones hasta que tu alma salga del cuerpo.
- EMOM (Every Minute On the Minute) → Un ejercicio nuevo cada minuto, porque sufrir poco no es opción.
El CrossFit ha creado su propio idioma, y si lo practicas, felicidades: no solo tienes más resistencia, también eres casi bilingüe.
Baloncesto: el MVP de los anglicismos
Si hay un deporte donde el inglés manda, ese es el baloncesto. No decimos «jugador más valioso», decimos MVP. No hablamos de «cambio de mano rápido», sino de crossover. Y si ves a alguien hacer un step-back y lanzar, sabes que ese tiro es puro swish (y más si has visto tirar a Stephen Curry, o mejor dicho, como para no haberlo visto, sólo ha metido la friolera de 4.000 triples en su carrera en la NBA, ¡casi nada!).
¿Haces un crossover o un cambio de mano?
Piénsalo: cuando ves un partido, ¿alguien dice «vaya cambio de mano tan espectacular»? No, todos gritan: «¡Menudo crossover!».
Algunas palabras que hemos adoptado sin darnos cuenta:
- MVP (Most Valuable Player) → Jugador más valioso, pero dicho así suena más épico.
- Crossover → Cambio de mano rápido para romper la defensa.
- Fast break → Contraataque veloz, pero en inglés suena más agresivo.
- Dunk → ¿Mate? Sí, pero dunk es el término oficial de los highlights.
- Step-back → Pasito atrás y triple… ¡BOOM!
- Lay-up → Entrada a canasta, pero ¿quién lo dice así?
- Screen → Bloqueo, pero «¡haz un screen!» es lo que escucharás en la pista.
De los fast breaks a los step-backs: expresiones clave
El baloncesto, además de anglicismos, tiene su propio diccionario de palabras cool.
Si un jugador es clutch, significa que aparece cuando el partido está en la línea. Si alguien hace un ankle breaker, es que ha dejado a su rival en el suelo con un crossover brutal. Y si un tiro es buzzer beater, significa que ha entrado justo cuando suena la bocina.
Si un jugador consigue dobles dígitos en tres estadísticas, se lleva un triple-double. Si un suplente es tan bueno que podría ser titular, lo llaman sixth man. Si un mate humilla al defensor y lo deja para la foto, ha sido un posterize. Si un tiro entra limpio sin tocar el aro, ha sido un swish.
Porque en el baloncesto no es solo lo que haces, es cómo lo dices.
Ciclismo y running: el pacing, el sprint y el cool-down
Si te apuntas a una clase de cycling en el gym, no dices que vas a «hacer bici». Si sales a correr, no decides entre «correr o trotar», sino entre running o jogging. Y si ves una carrera en la tele, los comentaristas no hablan de «ritmo de carrera», sino de pacing.
Porque en estos deportes, el inglés no es opcional: es parte del entrenamiento.
¿Por qué hablamos de cadence y no de cadencia?
Si eres ciclista, seguro que no dices «hoy he mejorado mi cadencia», sino «he mejorado mi cadence». Si haces triatlón, no dices «voy a nadar, luego bici y luego correr», dices «swim, bike, run». Si haces entrenamientos a intervalos, nunca son «intervalos», siempre son «intervals».
Porque en el ciclismo y el running, el inglés manda.
¿Haces un cool-down o simplemente bajas el ritmo?
Si tras un entrenamiento alguien te dice: «haz un buen cool-down», simplemente quiere que no te vayas a casa directo, sino que bajes el ritmo poco a poco.
Si un ciclista te habla de drafting, significa que va aprovechando el rebufo de otro para reducir la resistencia al aire.
Si te dicen que hagas un sprint final, ya sabes que te toca darlo todo en los últimos metros.
Si en una retransmisión escuchas que un corredor tiene negative split, significa que está corriendo la segunda mitad de la carrera más rápido que la primera.
Si un ciclista sufre un bonk, es que ha llegado al temido «muro» y se ha quedado sin energía.
En running y ciclismo, cuanto más rápido vas… más inglés hablas.
¿Es mejor decir todas estas palabras en inglés o en español?
Aquí es donde el debate se pone interesante. ¿Realmente necesitamos decir bench press en vez de «press de banca»? ¿O cool-down en lugar de «enfriamiento»?
Por un lado, usar los términos en inglés facilita la comunicación, sobre todo si estás en un entorno deportivo internacional. Si viajas y entrenas en otro país, saber qué es un deadlift o un pull-up te evitará más de un malentendido.
Por otro lado, muchos de estos términos simplemente se han normalizado. Decir burpee es más rápido que explicar «flexión con salto y extensión completa». O decir MVP en lugar de «jugador más valioso».
Y luego está el marketing: decirlo en inglés vende más.
Todo es «fit»: del gym a la comida
Si hay algo que ha cambiado en el mundo del deporte en los últimos años, es que todo tiene que sonar «fit» para parecer más efectivo. No solo entrenamos más, sino que ahora lo hacemos en inglés.
Porque hoy en día no vas al gym a «hacer pesas», vas a hacer weight lifting. No haces «ejercicio cardiovascular», haces cardio. Y si te apuntas a una clase, olvídate de encontrar nombres en español. Body Pump, Full Body Workout, Fitboxing, Cycling, HIIT, Bootcamp… si no tiene nombre en inglés, ¿realmente quema calorías?
Los gimnasios lo tienen claro: si quieres vender una clase, ponle un nombre que suene internacional. No es lo mismo decir «tonificación con pesas» que llamarla «Body Pump». Tampoco es igual anunciar «circuito de alta intensidad» que un HIIT (High-Intensity Interval Training para los que quieran decirlo entero y parecer más pro). Y si hablamos de entrenamiento funcional, no busques la traducción: CrossFit o CrossTraining suenan mucho mejor.
Pero esta fiebre por los anglicismos no solo está en el lenguaje deportivo, también ha invadido el mundo del fitness en general. Y cuando hablamos de alimentación, la historia se repite… La fiebre del inglés también ha llegado a la comida.
- Si antes decías que estabas a dieta, ahora sigues el realfooding.
- Si antes comías sano, ahora practicas el clean eating.
- Si antes te hacías un batido de frutas, ahora te tomas un smoothie.
- Si antes desayunabas claras de huevo, ahora te marcas unos protein pancakes.
- Y el clásico pollo con arroz ya no es una simple comida, ahora es un meal prep perfectamente calculado.
Porque en el mundo del fitness, no solo entrenas: también hablas otro idioma. Y cuanto más inglés uses, más parece que te lo tomas en serio.
Porque en el deporte, como en los negocios, las palabras importan
Así como entrenamos para mejorar nuestro rendimiento, las marcas deportivas también necesitan que su comunicación sea impecable. Desde webs de gimnasios y eventos deportivos internacionales, hasta manuales de equipamiento, ruedas de prensa o estrategias de marketing para productos fitness, la traducción juega un papel clave.
En Overseas Translations, ayudamos a que la industria del deporte hable el idioma correcto, ya sea a través de traducciones profesionales, interpretación en ruedas de prensa o localización de contenido para marcas globales.
Porque si en el deporte cada detalle cuenta, en la comunicación también. Y ahí es donde entramos nosotros.






