El 2 de agosto de 2026 la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial —la AESIA— puede empezar a inspeccionar. No a amenazar, no a avisar: a inspeccionar. Y si encuentra que tu empresa usa IA sin un inventario de sistemas, sin registros de formación o sin ningún tipo de supervisión humana documentada, puede abrir un expediente.
No es ciencia ficción. El AI Act lleva en vigor desde agosto de 2024. Lo que cambia en agosto de este año es que la obligación de formación del artículo 4 pasa a ser completamente exigible, con sanciones de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación global anual, lo que sea mayor.
Y aquí viene el dato que a mucha gente le sorprende: si en tu empresa se usa DeepL para traducir una oferta, ChatGPT para redactar una ficha técnica o cualquier herramienta de MT (machine translation, o traducción automática) para gestionar documentación interna, tu empresa ya es un operador de IA según el reglamento. Con lo que eso implica.
Resumen rápido: El AI Act (Reglamento UE 2024/1689) entra en plena aplicación el 2 de agosto de 2026. Desde esa fecha, la AESIA puede inspeccionar y sancionar a empresas que usen IA sin la documentación exigida. Las obligaciones incluyen un inventario de sistemas de IA, registros de formación por empleado y supervisión humana acreditada. Las empresas que usan herramientas de traducción automática (DeepL, ChatGPT, MT integrada en su ERP) son operadoras según el reglamento. En Overseas Translations llevamos más de 13 años gestionando proyectos de traducción con procesos documentados y certificación ISO 17100:2015, lo que nos convierte en el proveedor que puede acreditar supervisión humana en cada entrega.
Qué es el AI Act y qué cambia el 2 de agosto
El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (Reglamento UE 2024/1689) es el primer marco legal exhaustivo del mundo que regula el uso de IA por niveles de riesgo. Entró en vigor el 1 de agosto de 2024, pero sus plazos de aplicación son escalonados.
El esquema es el siguiente:
- Febrero de 2025: entraron en vigor las prohibiciones de prácticas de IA inaceptables y la obligación de formación del artículo 4.
- Agosto de 2025: aplicación de reglas de gobernanza y obligaciones para modelos de propósito general (GPAI), los grandes modelos de lenguaje tipo GPT.
- 2 de agosto de 2026: aplicación plena para sistemas de IA de alto riesgo. La AESIA adquiere capacidad efectiva de inspección y sanción.
El artículo 4 —el que más afecta a la mayoría de empresas medianas ahora mismo— lleva exigible desde febrero de 2025. Dice, en síntesis, que quienes despliegan IA deben asegurarse de que las personas que la usan tengan suficiente competencia, conocimiento y formación para utilizarla dentro de su contexto. Y que puedan demostrarlo.
El 2 de agosto no «empieza» la obligación: empieza la capacidad de AESIA para comprobar si la has cumplido.
¿Tu empresa es operadora de IA? Probablemente sí
El AI Act distingue entre proveedores —quienes desarrollan el sistema de IA— y operadores o deployers, quienes lo utilizan en su actividad profesional. Si en tu empresa se usa cualquier herramienta de IA para generar, revisar o gestionar contenido en un contexto de negocio, eres operador.
Eso incluye:
- DeepL Pro para traducir correos con clientes extranjeros o fichas de producto.
- ChatGPT o cualquier GPT para redactar, resumir o revisar documentos.
- Copilot integrado en Microsoft 365.
- Sistemas de MT integrados en tu ERP, PIM o plataforma de exportación.
- Cualquier software de atención al cliente con respuestas automáticas en otro idioma.
Según datos de Wolters Kluwer y BBVA Research (2026), el 76% de las pymes españolas usa IA semanalmente. Solo el 8% tiene una solución de IA con gobernanza documentada. El 68% restante usa IA en la sombra, sin inventario, sin política interna y sin ningún registro.
Eso es exactamente lo que AESIA va a encontrar si abre una inspección.
Qué tienes que tener documentado antes del 2 de agosto
No existe un formato oficial, pero sí existe un criterio claro: trazabilidad razonable. Ante una inspección, tienes que poder mostrar tres cosas.
El tercer punto es el que más implicaciones tiene para quienes gestionan documentación técnica, legal o comercial en otros idiomas.
Lo que esto significa si usas IA para traducir
Aquí es donde muchas empresas tienen un hueco real.
Imagina que tu empresa exporta maquinaria a Alemania. El manual técnico lo traduces con DeepL, lo revisa alguien del equipo de exportación que habla algo de alemán, y lo envías. Si hay un accidente y se abre un expediente, ¿puedes acreditar que ese manual fue revisado por un profesional cualificado? ¿Tienes un registro de quién lo revisó, cuándo y con qué criterio?
Es lo mismo que pasa con las declaraciones fiscales. No contratas a un gestor porque la IA no sepa hacer los cálculos. Lo contratas porque quien firma es responsable si hay errores, y quieres que alguien con criterio haya revisado el trabajo.
Con los documentos que salen de tu empresa en otros idiomas pasa exactamente lo mismo. La IA traduce bien en muchos casos. El problema no es que se equivoque: es que si se equivoca en un contrato, en una ficha técnica con datos de seguridad o en una oferta con condiciones comerciales, la responsabilidad es tuya bajo la normativa de responsabilidad del producto —y la nueva Directiva europea, que se transpone en diciembre de 2026, incluye expresamente el software de IA. El AI Act añade otra capa: a partir del 2 de agosto, necesitas poder acreditar que las personas que usan esas herramientas en tu empresa entienden sus límites y que existe un proceso de revisión para los documentos que realmente importan.
Cómo lo gestionamos en Overseas Translations
Llevamos más de 13 años gestionando proyectos de traducción para empresas que exportan a mercados exigentes. Desde 2017 estamos certificados con las normas ISO 9001:2015 e ISO 17100:2015, la norma específica para proyectos de traducción profesional. Eso significa que cada entrega tiene un proceso documentado: quién tradujo, quién revisó, qué criterios se aplicaron.
En la práctica, lo que ofrecemos a nuestros clientes es la capa de supervisión humana que el AI Act exige para los documentos que realmente importan: traducciones con MTPE (posedición profesional) por traductores nativos especializados en el sector, con trazabilidad y con ISO detrás.
No estamos en contra de las herramientas de MT que ya usas en tu empresa. De hecho, podemos trabajar con ellas. Lo que ofrecemos es asegurarnos de que lo que sale hacia fuera —a tus clientes, a tus distribuidores, a las autoridades del país de destino— tiene el nivel de revisión que corresponde y que puedes acreditar si alguien te lo pide.
Preguntas frecuentes sobre el AI Act
¿El AI Act afecta a las pymes o solo a las grandes empresas?
Afecta a cualquier empresa que opere en la UE y use sistemas de IA en su actividad profesional, independientemente del tamaño. Las pymes tienen el mismo deber de formación y documentación, aunque las obligaciones más exigentes recaen principalmente en sistemas de alto riesgo.
¿Cuándo empieza a multar la AESIA?
La AESIA ya opera con inspectores desde 2025. La capacidad plena de inspección y sanción —incluyendo la formación del artículo 4— será efectiva a partir del 2 de agosto de 2026.
¿Usar DeepL o ChatGPT en mi empresa me convierte en operador de IA?
Sí. Si usas esas herramientas en un contexto profesional dentro de la UE, eres deployer u operador según el AI Act, con las obligaciones correspondientes: inventario de sistemas, formación documentada y supervisión humana en procesos donde el output de IA tenga efectos reales.
¿La posedición de traducción cumple con el requisito de supervisión humana?
La posedición profesional (MTPE) realizada por un traductor nativo especializado en el sector es la forma más completa de acreditar supervisión humana en traducciones con IA. Más aún si el proveedor está certificado con ISO 17100:2015.
¿Qué documentos necesito tener listos antes del 2 de agosto?
Mínimo: un inventario de sistemas de IA en uso y registros de formación que acrediten quién fue formado, cuándo y sobre qué. Para documentos críticos en otros idiomas, añade un registro de supervisión humana por entrega.
Fuentes: Reglamento (UE) 2024/1689 — texto oficial · AESIA · Datos de adopción IA en pymes: Wolters Kluwer + BBVA Research (2026)