El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, y para conmemorarlo, esta semana hemos entrevistado a Anna Misiewicz, nuestra Co-CEO desde 2017.
Anna estudió Filología Ibérica e Iberoamericana en la Universidad de Varsovia y comenzó su trayectoria profesional en el mundo de la traducción como Project Manager, para luego asumir roles de Team Lead y Department Manager, antes de convertirse en Co-CEO de Overseas Translations.
Apasionada por los idiomas desde la infancia, habla polaco (su lengua materna), inglés, español, portugués y catalán. Actualmente, en Overseas, supervisa los departamentos de producción, calidad y marketing, asegurando que cada proyecto refleje los más altos estándares de excelencia.
A lo largo de su carrera, Anna ha trabajado en diferentes roles dentro de la industria de la traducción, lo que le ha permitido tener una visión amplia del sector y del liderazgo empresarial. En esta entrevista, nos cuenta su experiencia como mujer en el mundo laboral y cómo ha construido su camino hasta hoy.

¿Cómo ha sido tu experiencia como mujer en el mundo laboral?
¿Te encontraste con barreras o desafíos por ser mujer? ¿Cómo los superaste?
Para mí, ser mujer nunca ha representado una barrera en el mundo laboral. En la industria de la traducción, y según mi experiencia, tengo la sensación de que hay más mujeres que hombres. Sin embargo, en todas las empresas en las que he trabajado, los puestos directivos más altos casi siempre estaban ocupados por hombres.
Aun así, esto nunca fue un obstáculo. Más allá del género, siempre me he rodeado de grandes líderes y grandes personas, tanto hombres como mujeres, de quienes he aprendido muchísimo y de quienes siempre sentí apoyo.
Creo que el verdadero liderazgo no tiene género, sino visión, valores y la capacidad de inspirar a los demás. Y eso es lo que realmente marca la diferencia en cualquier industria.
Hoy, como Co-CEO de Overseas Translations, comparto este rol con Rubén Ruiz, un hombre y un líder excepcional. Y creo firmemente que el éxito de una empresa no está en quién ocupa los cargos, sino en la mentalidad con la que se lidera.
¿Qué significa para ti ser una líder en tu campo?
¿Cómo defines tu estilo de liderazgo?
Desde que era pequeña, tenía un motto muy claro: o das lo mejor de ti o te quedarás en la sombra. Y no se trata de ser literalmente la mejor, sino de dar siempre lo mejor de mí. Lo mejor de mi conocimiento, de mis ganas, de mi actitud. De querer aprender, de cuestionar, de investigar si hay algo que no sé, para que el resultado de mi trabajo sea siempre el óptimo. Para tener la satisfacción de saber que he hecho las cosas bien.
Ese principio guía tanto mi vida profesional como personal. Y por eso, mi estilo de liderazgo es audaz, no conformista, de constante superación y búsqueda de soluciones. También es muy transparente, porque creo que la claridad es clave en cualquier equipo.
Reconozco que puedo ser exigente, primero conmigo misma y después con mi equipo. Pero siempre desde el respeto y con el objetivo de alcanzar la excelencia. Porque para mí, hacer un buen trabajo no significa simplemente que sea aceptable, sino que sea lo mejor que podemos entregar dentro de nuestras posibilidades.
Así es como veo el liderazgo: no como un título, sino como la responsabilidad de constantemente ir subiendo el nivel, de inspirar y de asegurar que todo lo que hacemos deje huella.

¿Has sentido que tu opinión o trabajo ha sido infravalorado por ser mujer?
¿Te has enfrentado a situaciones donde sentiste que tenías que esforzarte más para ser reconocida?
Nunca me he sentido infravalorada por ser mujer. Es cierto que he tenido que esforzarme mucho en cada trabajo en el que he estado, pero creo que esto nos pasa a todos. En mi caso, ese esfuerzo no ha venido por mi género, sino por mis propias aspiraciones.
Siempre he querido demostrar que era capaz de hacer más, de asumir nuevos retos, de aprender y de seguir creciendo profesionalmente. Para mí, el esfuerzo no ha sido una lucha para ser reconocida, sino una herramienta para alcanzar lo que me propongo. Y esa mentalidad es la que me ha llevado hasta donde estoy hoy.

¿Cómo equilibras tu vida personal y profesional?
¿Cómo ha sido la conciliación con la maternidad? ¿Sientes presión por «hacerlo todo» y no quedarte atrás en tu carrera?
La verdad es que esta pregunta me ha hecho reír, pero en el buen sentido. A veces me siento como una de esas madres todopoderosas que tiene tiempo para todo y lo hace perfecto, y otras veces el día simplemente se me escapa y no llego a terminar nada.
Aquí sí tengo que reconocer que tener mi propia empresa me da muchos privilegios: horarios flexibles que puedo ajustar según mis necesidades, la posibilidad de trabajar desde casa cuando los niños se ponen malos… Pero claro, esto también tiene su lado menos glamuroso. Más de una vez me ha tocado trabajar hasta las tantas de la noche o despertarme de madrugada para adelantar trabajo.
Por suerte, ahora que mis hijos han crecido un poco, he podido volver a un horario más estable.
La presión por hacerlo todo, sin duda, está ahí. Hoy en día la sociedad nos vende esta imagen de la «superwoman» que puede con todo. Pero en mi caso, no creo que sea la sociedad la que me impone esa exigencia, sino mi propio carácter inquieto.
Yo lo quiero todo. Y trato de organizarme para lograrlo: trabajar, disfrutar del tiempo con mis hijos, cocinar —que me encanta—, entrenar en el gimnasio y seguir creciendo profesionalmente. No es fácil, pero al final, si algo es importante para ti, encuentras la manera de hacerlo encajar.

¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado como mujer en tu carrera?
Sin duda, el mayor reto al que me he enfrentado en mi carrera fue cuando me convertí en madre. De un día para otro, mis prioridades cambiaron por completo. Me di cuenta de que no quería pasar más de 10 horas fuera de casa cada día sin apenas ver a mis hijos. Sabía que mientras fueran pequeños, quería dedicarles el mayor tiempo posible.
En ese momento trabajaba en otra empresa y, aunque pensé en reducir mi jornada, la presión de trabajo era siempre muy alta. Además, como jefa de departamento, no veía viable hacer bien mi trabajo en solo cuatro horas al día. Y lo cierto es que me encantaba mi trabajo, era realmente feliz.
Pero fue en ese punto cuando tuve que replantearme toda mi vida profesional. Pensé que unirme a Overseas Translations era la mejor decisión. Y no me equivoqué.
Hoy, dirigir mi propia empresa me permite no solo equilibrar mejor mi vida, sino seguir creciendo profesionalmente. He aprendido muchísimo sobre áreas que antes ni tocaba: facturación, ventas, marketing… Y cada día sigo descubriendo cosas nuevas. A veces, los mayores retos traen las mejores oportunidades.
¿Crees que las mujeres lideran o trabajan diferente a los hombres?
¿Has notado diferencias en la toma de decisiones, en la comunicación o en la forma de trabajar?
No creo que haya una diferencia real en la forma de trabajar o liderar entre hombres y mujeres. Lo que marca la diferencia no es el género, sino el estilo de liderazgo y el carácter de cada persona.
Yo, por ejemplo, me considero muy dinámica y bastante directa. Quizás mi estilo se parece más al de algunos hombres con los que he trabajado en puestos directivos, pero no porque sea ‘un estilo masculino’, sino porque es mi manera de ser.
Al final, no es una cuestión de género, sino de personalidad y enfoque. Es el carácter de cada uno lo que define su forma de trabajar, tomar decisiones y liderar.

¿Qué valores consideras imprescindibles en el entorno laboral y en la vida?
¿Qué principios rigen tu forma de trabajar y de relacionarte con los demás?
Me considero una persona dinámica y transparente, y esos son los valores que también busco en los demás. Me gusta rodearme de gente con carisma, con ganas de aprender y superarse, personas que siempre buscan mejorar y subir de nivel. Personas que inspiren por su forma de ser.
Para mí, hay tres claves fundamentales tanto en la vida profesional como personal: ganas, carisma y automotivación. Porque cuando tienes esas tres cosas, todo lo demás sale solo.
Creo que es muy importante no estancarse, no conformarse con lo que tienes, aunque estés bien. Siempre puedes aprender algo más, hacer algo más y convertirte en una versión aún mejor de ti mismo. Y eso no solo te lleva más lejos profesionalmente, sino que también te hace sentirte más realizado y feliz.
Más allá del trabajo, ¿qué te apasiona?
¿Cómo encuentras tiempo para tus hobbies o aquello que te inspira? ¿Tus pasiones influyen en tu forma de trabajar o de ver el mundo?
Me apasionan la cocina y el deporte. La cocina ha sido algo que me ha gustado desde siempre, y el deporte, aunque siempre ha estado presente en mi vida, en estos últimos dos años ha reforzado todavía más mi carácter. Sobre todo el fitboxing, donde puedo descargar toda mi energía.

Además, me encanta leer y disfrutar del tiempo libre en familia, ya sea haciendo excursiones por la montaña, visitando pueblos de playa o saliendo en bici juntos.
Encontrar tiempo para nuestros hobbies no es fácil, pero creo que todo es cuestión de comunicación, organización y establecer horarios fijos para estas actividades. Si lo planificas, pase lo que pase, encontrarás ese espacio para hacer lo que te apasiona. Y al final, eso es lo que te da esa chispa que hace que la rutina del día a día se sienta mucho más viva.

¿Qué consejo darías a la próxima generación de mujeres en el mundo empresarial?
Mi consejo es que aprovechen cada oportunidad que aparezca en su camino. Siempre habrá desafíos, pero siempre hay una solución para todo. Lo importante es tener claro cuáles son sus prioridades y alinear sus objetivos profesionales con ellas.
Como mujeres, tenemos la capacidad de manejar múltiples cosas a la vez, de adaptarnos, de encontrar caminos donde otros ven límites. Tenemos muchísimo valor que aportar.
Que no tengan miedo de perseguir sus sueños, porque están más que capacitadas para lograr lo que se propongan. Y que tampoco teman equivocarse, porque los errores no son fracasos, son parte del aprendizaje y del crecimiento.
Lo importante no es hacerlo todo perfecto, sino atreverse a hacerlo. Y nosotras somos valientes.
Gracias, Anna, por compartir tu visión y experiencia con nosotros en esta Semana de la Mujer.
Encontrar aquello que realmente te apasiona marca la diferencia. Cuando disfrutas lo que haces, el esfuerzo se convierte en motivación y los retos en oportunidades para crecer.
En Overseas Translations creemos en el talento, el esfuerzo y la excelencia, sin importar quién esté al frente. Porque liderar no es una cuestión de género, sino de carácter.